Historias de pacientes

Ilona - Thyroid Cancer patientIlona

“En 1996 me diagnosticaron cáncer de tiroides cuando tenía 22 años. Me extirparon completamente la glándula tiroidea, así como alguna glándula paratiroidea . Mi  pronóstico fue favorable porque mi cáncer era “bueno” y no presentaba metástasis. En aquel entonces no existía casi ningún tipo de tratamiento postoperatorio. Los comprimidos  solucionarían el problema.

Con los años me aparecieron más y más síntomas de fatiga y dolor en los músculos y articulaciones. Según mis médicos, los análisis de sangre eran correctos, así que se suponía que no debería  sentir ninguna molestia.

Afortunadamente, cada vez se está poniendo más énfasis en el tratamiento postoperatorio, lo que me está ayudando a mejorar mi calidad de vida. Durante los últimos meses, mis médicos y yo estuvimos buscando la causa de mi malestar y recientemente me han confirmado  que mis síntomas son el resultado de la ausencia de las  glándulas extirpadas , por lo que están ajustando mi medicación al nivel más adecuado que me haga sentir mejor.

Trabajo en una agencia de viajes desde hace 20 años y me encanta viajar. He hecho álbumes de fotos preciosos de todos mis viajes. También suelo leer bastante, preferiblemente novelas de suspense.

 

Mi consejo: ¡escucha a tu cuerpo con atención y asegúrate de seguir tus instintos!”

MeiaThyroid cancer patient

“Me miro a menudo en el espejo. Lo hago porque soy mujer. Y soy presumida. Sí, me gusta llevar bonitos collares y maquillarme. Por eso mi historia comienza así. En el 2000 me apareció un bulto en el cuello. No me molestaba, pero me fijaba en él constantemente, así que finalmente decidí acudir a mi médico de cabecera. No pareció demasiado preocupado, pero aun así me mandó una ecografía. Resulta que era un pequeño nódulo (un pequeño bulto) en la glándula tiroidea. Nada de lo que preocuparse, así que no lo hice. Pero empezó a crecer.

En 2010 empecé a tener problemas para tragar, tocar el saxo y cantar... ¡Así que me lo quité! Me extirparon la mitad de la glándula tiroidea y los resultados no fueron buenos: carcinoma folicular de tiroides. Malas noticias. Me tuvieron que extirpar el resto de la glándula tiroidea y tuve que seguir un tratamiento. Fue un choque importante, pero ahora ya estoy muy bien.

Trabajo de recepcionista médica. Toco música, disfruto de mis hijos y nietos y, sí, tengo que tomar medicación durante el resto de mi vida”.

"Fue un gran shock, pero ahora me va muy bien"