Evaluación tras el tratamiento inicial

Es probable que deba acudir a su médico 3-6 meses después de su tratamiento inicial.

Esto es para ajustar la dosis de los comprimidos de hormona tiroidea y garantizar que se ha tratado el cáncer satisfactoriamente. Para ello, se deberán llevar a cabo diversos análisis y pruebas, como:

  • Palpación del cuello
  • Análisis de sangre para comprobar los niveles de hormona tiroidea y tiroglobulina (Tg)
  • Ecografía del cuello
  • Obtención de imágenes del cuello/cuerpo con radiografía o FDG-PET (administración de fluorodesoxiglucosa seguida de tomografía de emisión de positrones)
  • Rastreo corporal total

Análisis de sangre para detectar Tg

La tiroglobulina (Tg) es una proteína segregada exclusivamente por las células tiroideas, así que es una manera útil e importante de comprobar si se ha tratado su cáncer de manera satisfactoria. Tras la cirugía y la ablación, todas las células tiroideas deben haberse extirpado y, por lo tanto, los niveles de Tg deben ser imperceptibles.

Si se desea detectar los niveles de Tg es necesario obtener una muestra de sangre y analizarla en el laboratorio. Con el fin de determinar los valores de Tg, el hecho de contar con altos niveles de TSH antes de llevar a cabo el análisis de sangre puede ser importante. Al igual que con la ablación, esto se puede conseguir con la deprivación hormonal o con rhTSH manteniendo la terapia de sustitución de hormona. En ambos caso, esto se conoce como prueba de Tg estimulada.

Ecografía de cuello

Este es un método muy sensible para encontrar un posible cáncer de tiroides. Consiste en mover un instrumento por el cuello. No es doloroso y no implica una exposición a la radiación.

Rastreo de cuerpo entero

El rastreo de cuerpo entero (gammagrafía) es una técnica de diagnóstico por la imagen en la que se utiliza una cámara especial para crear una imagen física de las células cancerosas del cuerpo, en caso de que las haya, después de que haya ingerido una dosis baja de I-131. Esta técnica puede llevarse a cabo en su visita de seguimiento después de la ablación y es muy parecida a la ablación en sí, salvo que el rastreo requiere una actividad de yodo radioactivo mucho más baja y, por lo tanto, no es necesaria la hospitalización en la habitación plomada. A menudo se lleva a cabo juntamente con una prueba de Tg estimulada.

Al igual que en la ablación con I-131, cuanto más alto sea el nivel de TSH en sangre, mejor captarán el yodo las células tiroideas restantes. Por lo tanto, deberá dejar de tomar los comprimidos de hormona tiroidea entre  2 y  6 semanas antes o recibir inyecciones de rhTSH.

Dos días después de recibir yodo radioactivo, se llevará a cabo el rastreo corporal total. El hecho de que se pueda observar radiación concentrada en alguna zona indica que aún tiene células tiroideas activas. Si es así, su médico le realizará más pruebas o le administrará más tratamiento con yodo radioactivo.

PET o radiografía

Si su médico sospecha que su cáncer puede haberse diseminado, se le realizará una tomografía por emisión de positrones (PET) o una radiografía de tórax.

Apoyo psicológico

Es normal sentirse física y mentalmente cansado después del tratamiento. El apoyo psicológico puede ser un beneficio adicional a los cuidados que le ofrece el médico y puede que encuentre útil el hecho de recibir apoyo adicional de otros grupos de apoyo al cáncer. Puede resultarle de gran ayuda ponerse en contacto con otras personas que hayan superado un cáncer de tiroides o que lo estén sufriendo actualmente (p. ej., a partir de grupos de apoyo locales), ya que sabrán por lo que usted está pasando y podrán ofrecerle consejos prácticos y ayuda. Su médico también puede conocer recursos locales para apoyo psicológico.

El objetivo del tratamiento inicial es destruir todas las células tiroideas restantes a partir de la cirugía y ablación con el objetivo de reducir el riesgo de recurrencias locales y metástasis, lo que podría alargar la supervivencia. La ablación aumenta la sensibilidad de cualquier rastreo de yodo o detección de la Tg posteriores, lo que ayudará a su médico a asegurarse de que se han destruido todas las células del cáncer de tiroides cuando vuelva a la consulta para la visita de seguimiento.