Ablación con yodo radioactivo

Incluso después de una operación exitosa, suele quedar una pequeña cantidad de tejido tiroideo.

Esto es porque el cirujano debe tener cuidado de no dañar sus cuerdas vocales y glándulas paratiroides, las cuales están muy cerca del tiroides.

Puesto que el tiroides es el único tejido del cuerpo que capta y mantiene el yodo, se utiliza un procedimiento denominado “ablación” (tratamiento con yodo radioactivo) para detectar y destruir todos los restos de tejido o células cancerosas. Esta es una opción para la mayoría de los pacientes con cáncer de tiroides folicular o papilar.

El yodo radiactivo (I-131) puede administrarse en forma líquida o en pastilla. Se le animará a beber líquidos para ayudar a que el yodo radioactivo se distribuya por todo el cuerpo. Es posible que tenga que estar hospitalizado entre 1 y 3 días en una habitación plomada especial. Hable con su médico sobre las opciones disponibles para limitar la exposición a la radiación de las personas que puedan estar a su alrededor durante ese tiempo.

Es importante que hable con su médico sobre los posibles efectos del I-131, de manera que sepa qué esperar. Es posible que el primer día de tratamiento experimente náuseas y vómitos y, ocasionalmente, puede presentar dolor e hinchazón en las áreas en que se concentra normalmente el yodo radioactivo (como las glándulas salivales), lo que puede causar sequedad de boca o alteraciones en el gusto.

Acumular grandes dosis de irradiación puede impedir engendrar  un hijo, especialmente en los hombres, ya que se reduce el recuento de espermatozoides y se ha notificado esterilidad durante unos dos años. Se recomienda a las mujeres que eviten el embarazo durante al menos un año después de haber recibido tratamiento con yodo radioactivo y que no den el pecho. El riesgo de sufrir un segundo cáncer se incrementa con el uso repetido de tratamiento con yodo radioactivo  (ver el seguimiento a largo plazo).

Aumento de la tirotropina (TSH) en la preparación para la ablación

Para que la ablación sea eficaz, las células del  tiroides tienen que poder absorber una gran cantidad de yodo. Para que absorban la mayor cantidad de yodo posible, se le pedirá que reduzca el yodo en su dieta durante las semanas previas a la ablación. Cabe destacar que el resto del  tiroides y células del tumor tiroideo pueden estimularse con altos niveles de la llamada “tirotropina” u hormona estimulante del tiroides (TSH) para que capten yodo.

Su médico querrá aumentar sus niveles de TSH administrándole inyecciones de TSH producida mediante bioingeniería (TSH humana recombinante, rhTSH) o interrumpiendo temporalmente la administración de comprimidos de hormona tiroidea. Si deja de tomar sus comprimidos de hormona tiroidea, lo más probable es que experimente efectos secundarios a causa de los bajos niveles de hormona tiroidea en su cuerpo, lo que se denomina (hipotiroidismo). Los efectos secundarios de la rhTSH notificados con más frecuencia son las náuseas (12 %) y el dolor de cabeza (7 %). 

Deprivación hormonal

Si usted y su médico deciden interrumpir la administración de comprimidos de hormona tiroidea para aumentar sus niveles de TSH en la sangre, dicha interrupción tendrá lugar entre dos y seis semanas antes de la ablación (se necesita una concentración mínima de TSH para que la ablación sea eficaz).

Durante este periodo, tenderá a sentirse apático y cansado. Podrá sufrir episodios de fatiga y experimentar dificultad para concentrarse. Algunos pacientes también tienen que lidiar con depresión y pérdida de memoria. Es probable que tenga que pedir la baja durante esta fase del tratamiento.

Efectos secundarios frecuentes del hipotiroidismo.

Inyecciones de rhTSH

Con este método se consigue un aumento rápido y a corto plazo de los niveles de TSH. Se administra una inyección intramuscular en cada uno de los dos días previos a la ablación mientras continua  tomando los comprimidos de hormona tiroidea. Esto evita los efectos secundarios ocasionados por la interrupción de los comprimidos de hormonas y puede reducir el periodo entre la cirugía y la ablación en 10-14 días.Los efectos secundarios de la rhTSH notificados con más frecuencia son las náuseas (12 %) y los dolores de cabeza (7 %). 

Gracias a opciones terapéuticas avanzadas, los síntomas de hipotiroidismo después de la cirugía tiroidea o durante el periodo  de seguimiento se ven enormemente reducidos, y la duración del  tratamiento con yodo radioactivo se puede reducir hasta el mínimo. El  tratamiento con yodo radioactivo puede finalizar tan solo 14 días después de la cirugía.