Tratamiento inicial

  • El éxito de la ablación con yodo radioactivo (I-131) reside en la captación suficiente de I-131 por parte de las células tiroideas. Este mecanismo mejorará si los niveles de tirotropina (TSH) son altos, ya que la TSH estimula las células tiroideas restantes para que capten el yodo radioactivo. Si sufre hipotiroidismo (es decir, tiene bajos niveles de hormona tiroidea), la producción de TSH de su cuerpo aumentará enormemente, lo que, a su vez, significa que el tejido tiroideo restante captará tanto yodo radioactivo como pueda.

    Su médico le comentará cuál de los dos tratamientos siguientes es el más adecuado para estimular los niveles de TSH de su cuerpo.

    1.     Retirada de los comprimidos de hormona tiroidea

    2.     Administración de dos inyecciones de TSH producida mediante bioingeniería

  • Esta retirada consiste en la interrupción de la toma de comprimidos de hormona tiroidea si empezó a tomarlas inmediatamente después de la cirugía y está esperando a que sus niveles de TSH aumenten (esto lleva normalmente entre 2 y 6 semanas). Alternativamente, su médico puede decidir no iniciar este tratamiento con carácter inmediato después de la cirugía y pasar directamente a la siguiente fase de tratamiento. Durante este periodo es posible que experimente uno o más síntomas de hipotiroidismo, como la apatía o cansancio. Podrá sufrir episodios de fatiga y experimentar dificultad para concentrarse. Algunos pacientes también tienen que lidiar con depresión y pérdida de memoria. Es probable que tenga que pedir la baja durante esta fase del tratamiento.

    Síntomas frecuentes de hipotiroidismo

    Administración de TSH (rhTSH)

    Los niveles de TSH aumentan rápidamente y a corto plazo mediante la administración de rhTSHr (TSH humana recombinante), un sustituto de la TSH natural producido mediante bioingeniería. La rhTSH se administra a partir de una inyección intramuscular (en las nalgas) los dos días previos a la toma de la cápsula de yodo radioactivo para la ablación. En esta ocasión, no es necesario que abandone su medicación de sustitución de la hormona tiroidea.

    En algunos casos, pero no siempre, se le pedirá que reduzca el yodo en su dieta durante las 2-3 semanas previas a la administración del I-131.
     

     
  • Los efectos secundarios agudos derivados de la ingesta de altas dosis de I-131 consisten principalmente en la hinchazón del área quirúrgica como resultado de la captación de yodo por parte de los restos de tejido tiroideo. A veces se produce una hinchazón de las glándulas salivales y molestias estomacales. Para evitar lesiones en las glándulas salivales, se le recomendará que beba mucha agua y mastique chicle. Otros efectos secundarios son la disminución de la percepción del gusto y trastornos del conducto nasolagrimal.

    Tanto si aparecen efectos secundarios crónicos como si no en estadios más tardíos, dependerá del número de tratamientos con yodo radioactivo que reciba a la vez y de la actividad total del yodo radioactivo administrado.

    En el caso de los hombres que planean engendrar un hijo y se supone que van a necesitar varios tratamientos con yodo radioactivo, la crioconservación de esperma puede ser una medida oportuna, ya que las grandes cantidades de radioactividad (p. ej., como resultado de muchas tandas de tratamiento) pueden reducir el recuento de espermatozoides. A pesar de que este efecto sea pasajero en la mayoría de los casos, a veces puede convertirse en crónico. Hasta el 30 % de las mujeres puede experimentar irregularidades en el periodo. En las mujeres, los óvulos inmaduros presentan una mayor resistencia a la radioactividad. No obstante, pueden aparecer irregularidades en la menstruación de las pacientes y puede darse una menopausia prematura en hasta el 30 % de las mujeres que se someten a varias tandas de tratamiento con yodo radioactivo.Si necesita consejo sobre el embarazo, haga clic aquí.

  • En general, permanecerá hospitalizado entre 1 y 3 días, en función de la envergadura de la operación. Debe evitar levantar pesos pesados y realizar una actividad intensa hasta que su herida haya cicatrizado. Es posible que su cuello esté rígido al principio, pero es una sensación que mejorará poco a poco. Podrá volver al trabajo en 2 semanas, pero deberá hablarlo antes con su médico.

  • El primer paso es la extirpación quirúrgica del el tiroides afectado y del tejido circundante.
    El siguiente tratamiento incluye la que se denomina “terapia de ablación con yodo radioactivo” (I-131). Puesto que el tiroides se encuentra en una zona delicada, casi siempre queda algún resto de tejido tiroideo a pesar de extirpar la glándula, así que es importante asegurarse de que se han destruido todas las células cancerosas para poder reducir el riesgo de recaída.

    En general, el cáncer de tiroides se trata con la extirpación quirúrgica del tiroides seguida de una terapia con yodo radioactivo, pero en el caso de cáncer de tiroides avanzado, la quimioterapia paliativa y las terapias dirigidas son una buena opción terapéutica.

    El siguiente paso terapéutico consiste en tomar comprimidos de hormona tiroidea para sustituir las hormonas naturales que segrega el tiroides. Es muy probable que deba tomarlas de por vida.

    El objetivo del tratamiento inicial es destruir todas las células tiroideas restantes a partir de la cirugía y ablación con el objetivo de reducir el riesgo de recurrencias locales y metástasis, lo que podría alargar la supervivencia. La ablación aumenta la sensibilidad de cualquier rastreo de yodo o detección de la Tg posteriores, lo que ayudará a su médico a asegurarse de que se han destruido todas las células del cáncer de tiroides cuando vuelva a la consulta para la visita de seguimiento.