Seguimiento

  • El pronóstico en el cáncer de tiroides diferenciado es excelente en lo que respecta a la supervivencia. No obstante, debe tenerse en cuenta la tasa de recaídas en los ganglios linfáticos del cuello y el lugar en el que estaba localizada el tiroides. Entre el 5 y el 20 % de los pacientes sufre una recaída local o regional.Puesto que la tasa de crecimiento de los tumores menos agresivos es más lenta, estas recaídas pueden tener lugar incluso décadas después del diagnóstico inicial y tratamiento. Por eso es tan importante el seguimiento de por vida en el cáncer de tiroides.


  • Durante el primer año, las visitas de seguimiento se programarán cada 3 meses, aproximadamente. En principio, la frecuencia de las revisiones se reducirá a una vez al año en algún momento, especialmente si no presenta síntomas ni otros signos de recaídas.

    Las pruebas de seguimiento a menudo consisten en la palpación del cuello, una ecografía del cuello y un análisis de sangre para comprobar los niveles de tiroglobulina (Tg) y la función tiroidea.

    Periódicamente, se llevarán a cabo rastreos de cuerpo entero con niveles muy bajos de yodo radioactivo, ya que éstos son una prueba concluyente de si la ablación ha sido todo un éxito. Si es necesario, es posible que el médico utilice técnicas de diagnóstico por la imagen en algunos casos.

    Los periodos de seguimiento a largo plazo variarán en función del tipo y estadio del cáncer, así como en función de otros factores como la edad.