Cáncer de tiroides

  • Si su médico de cabecera cree que tiene cáncer de tiroides, se le derivará a un radiólogo o endocrinólogo, quien le realizará diversas pruebas para confirmar el diagnóstico. Si se confirma, se le derivará a un cirujano experimentado en cirugía tiroidea.

    La administración inmediata de terapia de sustitución de la hormona tiroidea es posible en la mayoría de los pacientes, y la coordinación oportuna entre el cirujano, endocrinólogo, médico nuclear y radiólogo es importante para garantizar un seguimiento postquirúrgico óptimo.


    Aspectos a tener en cuenta:

    • El intervalo de tiempo entre la cirugía y la decisión de si debe administrarse tratamiento con yodo radioactivo o no debe ser lo más corto posible para poder reducir la duración total del tratamiento.
       
    • Debe decidirse cuál es el momento oportuno para iniciar la terapia de sustitución de la hormona tiroidea. Muchos centros ofrecen la ablación con yodo radioactivo después de la preparación con TSH humana recombinante (rhTSH), lo cual permite el inicio de la terapia de sustitución de la hormona tiroidea inmediatamente después de la cirugía y ayuda así a evitar los efectos secundarios del hipotiroidismo, que a veces son graves.
  • En el caso del cáncer de tiroides diferenciado (carcinoma papilar y folicular), las probabilidades de recuperación suelen ser muy altas. Después de la cirugía y la ablación con yodo radioactivo, la mayoría de pacientes pueden recuperar su vida normal, a pesar de que la mayoría de personas deberán someterse a un control de por vida. Sin embargo, ya que se ha extirpado el tiroides, el cuerpo ya no podrá producir hormonas tiroideas por sí mismo nunca más. Por eso, los pacientes deberán recibir una terapia de sustitución de la hormona tiroidea en forma de comprimidos. Los estudios de observación a largo plazo destacan que la esperanza de vida de la gran mayoría de pacientes no se ve afectada.

    Desgraciadamente, no es cierto en todos los casos. Uno de los factores que puede influir es la edad en el momento del diagnóstico (estadísticamente, los pacientes más jóvenes tienen un mejor pronóstico que los pacientes mayores). Otros factores que repercuten sobre el tratamiento eficaz son el tipo y tamaño del tumor y la presencia o ausencia de tumores en los ganglios linfáticos del cuello u otros órganos.